
"Bienaventurada la espada que convierte al cuello en ríos de libertad."
Pero hablemos de una espada que es más que la representación victoriosa en la guerra.
Ligado enormemente con el conflicto palestino desde sus primeros años de edad se ha mantenido este poeta en el marco de toda situación imaginable en la guerra. Mahmud Darwish (1942, Galilea) nace en el contexto social bélico palestino, el cual desarrolla su poesía en torno a experiencias donde el ser humano se desnuda, para ser el ápice del encuentro con el lirismo y la realidad. Observamos a muchos de nuestros poetas más representativos ligados a la guerra y a conflictos sociales; todo esto al final puede convertir de cierta manera a la poesía en un arma partidista, parcial y recurso político. Darwish, sigue su camino poético paralelo a su carrera política y a la expectativa de muchos. Cada nuevo libro reta su compromiso social y logra el camino asertivo, al darnos en su obra un objeto emotivo y una opinión del conflicto, oculta entre la realidad misma que se vive, como consecuencia de él.
Ahora es uno de los mayores representantes de la poesía contemporánea árabe, al encontrarme con la poesía de Darwish, me he dado cuenta de que muchos valores evidentes en su obra propios de la tradición árabe están contrastando a su vez con la contemporaneidad que impregna el ámbito poético, enmarcándolo en elementos urbanos en algunos de sus poemarios. El discurso testimonial de sus versos me ha demostrado el nivel de vivencia humana en el que queda atrás todo panfleto y nos guía hacia una perspectiva mas compleja (como la recurrencia a la muerte) del exilio, la guerra, la familia, etc.
¿Qué crimen cometimos -oh madre-
para morir dos veces
una vez en la vida
y otra en la muerte?
Sigamos hablando del desnudo y la espada. De su largo exilio y su participación política nacen, se desenvainan en gloriosa palabra (para que suene mas épico y protocolario), dieciséis poemarios y cuatro recopilatorios de prosa, el último de los cuales fue publicado en el 2002. He leído un poco nada más de su vasta obra, en ella toda, desde los años 60´s es marcada la evolución a través de la cual Darwish llega a una abstracción en el que el hombre es un conjunto de recuerdos y nostalgias de un estado al que no conocieron, teniendo como esperanza última la caminata silenciosa hacia el fin ultimo del hombre: la muerte.
"Veré la fila del cortejo fúnebre y a los que pasan, cansados de esperar.
Pero aún no veo la tumba. ¿No tengo derecho a una tumba, después de todas estas fatigas?"
Al final, en su poesía reciente, le encontramos más personal, un poco más universal dándonos las sensación de ser secuelas de hombre.
“…Nosotros tomaremos café en la tarde del jardín. En la cena, contaremos las historias de nuestro exilio, luego nos iremos a una habitación para continuar la búsqueda, como dos extranjeros, de una noche de ternura...”
En el 2002, recibió en Ramalha a los escritores: Wole Soyinka (Nigeria), José Saramago (Portugal), Russell Banks (EU), Breyten Breytenbach (Suráfrica), Bei Dao (China), Juan Goytisolo (España), Vincenzo Consolo (Italia) y Christian Salmon (en calidad de Director del PIE, Parlamento Internacional de Escritores) quienes se presentaron en solidaridad debido a la situación de medio oriente.
Exilio, cárcel y Al Karmel.
Al hablar de su experiencia como civil palestino, y como está representada en su poesía expresa “La verdadera poesía es una mezcla química muy especial que filtra la experiencia colectiva a través de la experiencia íntima. La poesía requiere y ofrece metáforas para dar cuenta de una realidad más llevadera…” según dijo en una entrevista para la revista virtual Rebelión.
A corta edad, en 1948 sufre junto a su familia la implantación del Estado de Israel en Palestina, teniendo que huir a Líbano y refugiarse por su vida, al regresar a Birwa su familia no estaba entre el censo realizado quedando como ilegales en su propia tierra, hecho que ha marcado en gran medida toda su vida. Luego de vivir en Beirut es exiliado en 1982, tras ingreso de tropas israelíes, durante este tiempo permanece en Europa para madurar su obra poética.
Según él mismo, ha querido alejar su poesía de la situación nacional, de todo el conflicto y desesperanza que envuelve su tierra, que es vista muchas veces en su obra como una patria-madre, el utópico encuentro con la libertad misma, idea sostenida firmemente en su pensamiento político con una fuerte dosis de realismo. Esto lo llevó además a meterse en problemas con las autoridades israelíes, que en repetidas ocasiones lo apresaron; a pesar de que en 1996, al regresar él a Palestina, le concedieron el permiso de estadía y logró fundar la revista Al Karmel, en el 2002 las tropas israelíes destruyeron su archivo durante la incursión a la ciudad. Ahora vive en Ramalha, dirige la revista y continúa su carrera literaria.
El arte habla, como instrumento perenne, del movimiento histórico-social de los pueblos: esta es la premisa a través de la cual he podido comprender que la poesía de Mahmud Darwish a pesar de tratarse en algunos casos de experiencias íntimas, ha logrado describir una emoción colectiva, un decir cotidiano del conflicto.
“Me siento un poeta troyano. Uno de esos a los que han despojado incluso del derecho a transmitir su propia derrota.”
El ser humano, desnudo.
Pero no olvidemos que hablábamos de un desnudo. Si, todos los elementos de esta transición política: tierra, roca, correo, mesías, cuchillo, etc, están en función nada mas de ser significativos no por si mismos, mas bien, por la materialización de los sentimientos humanos en su mas extrema manifestación, en el mas puro estado empírico. Eso es lo que me cautivó de este poeta, la razón por la que lloré al leer Carta de Exilio, que sin lenguajes complicados transporta a la desolación compleja que solo en ciertas circunstancias sentimos. Y de ahí que el poeta no cambia al mundo, nada mas es receptor.
Concluyo con una reseña de su bibliografía desde 1962, libros que han sido traducidos a más de 30 idiomas:
Poesía
- Pájaros sin alas (1962)
- Hojas de olivo (1964)
- Enamorado de Palestina (1966)
- El fin de la noche... es día (1968)
- Diario de una herida palestina (1969)
- Mi amada se despierta (1969)
- Los pájaros mueren en Galilea (1971)
- Amarte o no amarte (1972)
- Tentativa número 7 (1974)
- Esa es su imagen y éste es el suicido del enamorado (1975)
- Elogio de la alta sombra (1983)
- Menos rosas (1986)
- Once astros (1992)
- ¿Por qué has dejado el caballo solo? (1995)
- El lecho de una extraña (1999)
- Mural (2000)
Prosa
- Algo sobre la patria (1971)
- Diario de la tristeza corriente (1973)
- Adiós, guerra, Adiós, paz (1974).
- Memoria para el olvido (Traducido del árabe por Manuel C. Feria García. Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 2002).
poesiaarabe.com
wikipedia.org
palestina libre.org


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